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lunes, 6 abril, 2026
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Santo Tomás de Aquino y la ciencia actual: un análisis sobre las pasiones humanas

Las reflexiones del filósofo medieval sobre emociones como la tristeza, la ira y el odio encuentran eco en investigaciones psicológicas contemporáneas, revelando una convergencia entre pensamiento clásico y ciencia moderna.

Santo Tomás de Aquino, uno de los pensadores más influyentes del siglo XIII, desarrolló en su obra ‘Summa Theologiae’ un profundo análisis sobre las pasiones humanas. Su enfoque, que buscaba armonizar fe y razón, incluye observaciones sobre cómo emociones como la tristeza, la ira y el odio afectan el juicio y el bienestar.

En el tratado de las pasiones del alma, el filósofo sostiene que manifestar la tristeza, por ejemplo mediante el llanto, puede aliviar el dolor interior al dispersar la atención. Una investigación publicada en el Journal of Research in Personality analizó más de 1000 episodios de llanto y encontró que, efectivamente, la mayoría de los participantes reportaron alivio y reducción de la tensión emocional, aunque señalaron que este efecto depende del contexto social y no es inmediato.

Tomás de Aquino también señaló que la tristeza es contraria al movimiento vital del cuerpo, y que actividades que lo restablecen, como el sueño, pueden mitigarla. Estudios modernos, como el escrito ‘The Role of Sleep in Emotional Brain Function’, proponen que el sueño REM genera una ‘homeostasis emocional’ que reduce la reactividad de la amígdala y modula los recuerdos emocionales.

Respecto a la ira, el pensador medieval afirmó que ‘impide más manifiestamente el juicio de la razón’, ya que produce una perturbación corporal que afecta las capacidades sensitivas de las que depende la mente. Sobre el odio, postuló que procede de algún amor como causa, por lo que no puede ser absolutamente más fuerte que este. Investigaciones contemporáneas, como las de John T Cacioppo y Gary Berntson, sugieren que el amor y el odio forman parte de un sistema bivariado, donde pueden coexistir y funcionar en paralelo, sin que uno reemplace al otro.

La obra de Santo Tomás, escrita con notable economía del lenguaje para ser accesible, continúa siendo un referente para explorar la complejidad de la vida emocional humana desde una perspectiva interdisciplinaria.

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