Según datos del Indec, el indicador de desigualdad pasó de 0,430 a 0,427 en la comparación interanual. Especialistas advierten sobre la estabilidad del índice y las limitaciones de su medición.
La desigualdad de ingresos en Argentina experimentó una leve disminución en el cuarto trimestre de 2025, según los últimos datos publicados por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec). El coeficiente de Gini, que mide la desigualdad en una escala de 0 (igualdad perfecta) a 1 (desigualdad máxima), se ubicó en 0,427, frente al 0,430 registrado en el mismo período de 2024.
La serie histórica del instituto muestra que este indicador no ha tenido variaciones bruscas en los últimos años. En el tercer trimestre de 2025 el coeficiente fue de 0,431, mientras que en el primer trimestre de 2024 alcanzó un valor de 0,467.
El economista Jorge Colina, director del Instituto para el Desarrollo Social Argentino (Idesa), señaló que «el coeficiente de Gini se mantiene estable en los últimos años, por lo que no se puede decir que haya mejoras o empeoramiento en la desigualdad». Además, agregó que «su medición tiene sesgos porque la encuesta de hogares del Indec no entra villas ni countries que es donde se presenta la desigualdad».
En la misma línea, Agustín Salvia, director del Observatorio de la Deuda Social Argentina de la Universidad Católica Argentina, analizó: «Actualmente hay una mejor captación de los ingresos de la población. Por lo tanto, no sabemos si el hecho de que la desigualdad haya caído desde 2024 y luego se haya estabilizado se debe a una mejor distribución del ingreso o a que estamos captando mejor los ingresos de los sectores informales». Según Salvia, no hay indicios de un cambio brusco o significativo en la distribución de los ingresos. «Persiste una gran dificultad para evaluar los cambios en la desigualdad en la distribución del ingreso a nivel de la estructura social. Sí podemos decir que a nivel de la estructura entre los sectores populares y las clases medias no habría cambiado sustantivamente», concluyó.
El informe del Indec también detalló que el ingreso medio en el cuarto trimestre de 2025 ascendió a $1.011.863. Para los asalariados, el ingreso medio fue de $1.082.635, mientras que para los no asalariados fue de $1.082.635. El ingreso promedio per cápita de la población alcanzó los $635.996, con una mediana de $450.000.
El documento oficial, titulado «Evolución de la distribución del Ingreso» y basado en la Encuesta Permanente de Hogares (EPH), destacó además que la suma total de ingresos para la población de referencia fue de $19.100.575 millones, lo que representa un incremento nominal del 44,9% respecto al mismo trimestre de 2024.
La estadística también revela la persistencia de la desigualdad de género en los ingresos. Mientras que el ingreso medio de los varones es de $1.191.364, el de las mujeres asciende a $838.336.
