La selección africana, conocida como ‘Chipolopolo’, llega a Buenos Aires para medirse ante el campeón mundial en un partido amistoso, mientras otro combinado nacional disputa un torneo regional en paralelo.
La selección de Zambia, conocida como «Chipolopolo» (Balas de Cobre), será el rival de Argentina el próximo martes a las 20.15 en la Bombonera, en el cierre de la última ventana FIFA antes del Mundial 2026. El equipo africano llega con una particularidad: mientras su plantel principal viaja a Buenos Aires con sus figuras, otro combinado lo reemplaza en simultáneo disputando un torneo regional en África.
El equipo dirigido por Moses Sichone confirmó una lista de 23 convocados, encabezada por su máxima figura, el delantero Patson Daka del Leicester City. Zambia ocupa el puesto 91 del ranking FIFA y arriba a este compromiso tras una racha de siete partidos sin ganar. Daka valoró el encuentro: «Es una oportunidad única en la vida, no solo para los jugadores sino para todo el país. No es un partido común».
En el ataque también destaca Fashion Sakala, que actúa en Arabia Saudita. Ambos son los jugadores con mayor valor de mercado del equipo, según Transfermarkt: Daka está valuado en 5 millones de euros y Sakala en 3.8 millones.
La convocatoria final despejó las dudas iniciales: Zambia no presentará un equipo alternativo, sino a sus habituales convocados para enfrentar a Argentina. En paralelo, otro grupo de futbolistas, en su mayoría del ámbito doméstico y bajo la denominación Sub-23, disputa el «Torneo de Cuatro Naciones» en Botswana.
En términos históricos, la identidad del seleccionado africano está marcada por una tragedia aérea. El 27 de abril de 1993, el plantel mayor sufrió un accidente cuando viajaba a Senegal para disputar un partido de eliminatorias. El avión se estrelló en el océano frente a las costas de Gabón, muriendo las 30 personas a bordo, entre ellas 18 futbolistas. La investigación determinó que el accidente se produjo luego de que el piloto, en medio de una emergencia, apagara el motor equivocado.
