El filósofo político estadounidense, referente en ética bélica, cuestiona la falta de objetivos claros en las acciones militares recientes y evalúa los criterios de una intervención justificada.
Michael Walzer, reconocido filósofo político estadounidense y uno de los principales teóricos contemporáneos sobre la ética en la guerra, se refirió al reciente conflicto entre Estados Unidos, Israel e Irán. En diálogo con LA NACION, el académico, autor de obras fundamentales como «Guerras justas e injustas», expuso su análisis desde una perspectiva teórica.
Walzer, quien durante décadas ha desarrollado el marco conceptual de la «guerra justa», distinguió entre intervenciones que podrían considerarse justificadas y las acciones bélicas recientes. «Estamos ante una guerra imprudente y sin un fin claro en vista. Y eso la hace incorrecta e injusta», afirmó el pensador.
El teórico planteó un escenario hipotético de intervención coordinada con una resistencia interna iraní, con el objetivo claro de establecer un Estado libre, como un ejemplo que se ajustaría a los criterios de justificación. Asimismo, mencionó la respuesta militar a una amenaza existencial directa y prolongada como otro caso posible de guerra justa.
Sin embargo, respecto a las acciones desarrolladas en las últimas semanas, Walzer señaló la falta de coordinación con fuerzas internas en Irán y la ausencia de una amenaza inmediata que justificara la escalada. «Esta no fue una guerra coordinada. Y dado el grado de destrucción infligido a Irán… esta no fue una guerra contra una amenaza inmediata. No es una guerra con un fin claro en vista», explicó.
El filósofo también se refirió a las consecuencias humanitarias, mencionando específicamente el bombardeo de una escuela y el ataque a instalaciones petroleras, cuya nube contaminante afecta a ciudades iraníes. No obstante, aclaró que atacar blancos militares específicos, como bases de la Guardia Revolucionaria, no constituye en sí mismo un crimen de guerra.
Walzer, profesor emérito de Harvard y del Institute for Advanced Study de Princeton, concluyó expresando su escepticismo sobre un desenlace positivo que derive en un Estado democrático en Irán a partir de estas acciones, y reiteró su crítica a la falta de un objetivo defendible en la estrategia actual.
