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La resistencia al cambio

En el mundo del desarrollo personal, algo muy común es ver cómo las personas abandonan procesos, experiencias y otras cosas por esperar cambios instantáneos. Vienen con una expectativa, muchas veces sembrada por falsas publicidades tales como: “con este proceso te ayudo a cambiar tu mente en 8 sesiones” por ejemplo, de modo que es lógico que exista esa expectativa.

Además, a las personas les cuesta invertir en ellas, es decir, les es más fácil pagar por un par de zapatos nuevos, que puedes ver y usar, sin embargo, la inversión en salud mental se ve al cabo de un tiempo, pero te aseguro, con ella podrás comprarte muchos pares de zapatos!

No existe una píldora para el cambio inmediato y que perdure.

Si hasta aquí te decepcioné con mi comentario y aún sigues ahí, es porque tu alma está deseando aprender qué vino a hacer a este mundo.

Cada persona va a cambiar a su tiempo, nunca te compares, además hay diversos tipos de cambio, algunos de ellos:

  • Cambio inmediato

  • Cambio por acumulación: paso a paso.

  • Cambio retroactivo: ese del que te das cuenta al pasar el tiempo, cuando notas que ya no haces o tienes las emociones que tenías antes, las respuestas que tenías antes.

Por lo general, otras personas cercanas a ti se dan cuenta de este cambio, al decirte que ya no eres la misma persona, es ahí cuando te das cuenta que has cambiado.

No te compares con otras, ya que eres única.

Cada persona cambia a su tiempo. Estos cambios vienen cuando te das cuenta lo importante y valiosa que eres.

Algunas formas de resistirte al cambio:

  1. No tengo tiempo suficiente. Si no te haces el tiempo, nunca lo tendrás.

  2. Creencias. Pensamientos tales como “ya estoy grande para empezar esto”, “en este rubro sólo personas con mucha experiencia pueden estar”, me falta… me sobra… Trabajar las creencias con un coach especializado o en terapia te dará la fuerza suficiente y las habilidades para reconocer cuando tu pasado quiere apoderarse de tu futuro.

  3. Baja motivación. La motivación no viene mirando series o Tik Tok, no se encuentra, viene cuando tomas acción. Comenzar a hacer algo aunque no tengas la motivación hará que la vayas adquiriendo a través de la conexión con cómo te vas sintiendo en el proceso de hacer.

  4. La culpa. No tengo tiempo para estar con mis hijos, o para dedicar a mis amigos, padres. Pero si inviertes en ti, serás mejor para otros.

  5. La mente prefiere lo familiar. Si estas acostumbrada a ver la telenovela a la noche luego de cenar, almorzar con amigas, ocuparte de otros, es muy difícil que puedas salir de esa rutina sin proponerte un cambio, normalmente ese cambio comienza cuando lo haces, sin pensar, y a medida que sientes el placer del resultado nuevo, tendrás la motivación.

por Paula Cabalén

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