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Los vínculos económicos de Lázaro Báez con los Kirchner que Cristina omitió en su alegato

El empresario pagó, por lo menos, $ 40 millones a los Kirchner en concepto de “alquileres” de los hoteles, le hizo varias construcciones y fue socio en otros emprendimientos.

Siempre fue Lázaro Báez. Sin él, el matrimonio no hubiera recibido 40 millones de pesos entre 2009 y 2015. Sin Austral Construcciones no eran posibles los 51 contratos viales ni los acuerdos comerciales firmados en simultáneo que se financiaron con los fondos estatales. “¿Por qué Néstor Kirchner no le dio obra pública antes de 2003?” replicó Cristina Kirchner, para defenderse y en consecuencia, deslindar de toda culpabilidad a su ex socio comercial. Antes de 2003 Báez ya estaba cobrando obra pública a través de Gotti. Sobre estos dos aspectos nada dijo la vice: el incremento que ambos patrimonios registraron, ni tampoco cómo se posicionó como empresario de la construcción.

“La acusación de este juicio es ilógica, es absurda, raya en el ridículo. ¿Militamos toda una vida para 51 obras viales? ¿Por qué no hizo las obras viales cuando fue gobernador”, dijo Cristina Kirchner el viernes cuando se defendió en el juicio por la obra pública vial a favor de Lázaro Báez. La explicación puede encontrarse en los orígenes de Austral Construcciones, creada antes de mayo de 2003 y utilizada previo a ese período presidencial, para cobrar obra pública que llegaba a Santa Cruz pero que no había ganado.

“Austral Construcciones se creó como un reaseguro de Gotti SA (que era la principal constructora de la provincia) porque estaba al borde de la quiebra y para seguir operando se creó Austral y con ella se cobraban los certificados de obra”, contó el financista Ernesto Clarens cuando se convirtió en arrepentido en la causa de los Cuadernos. Su testimonio fue una radiografía del vínculo entre los Kirchner y Lázaro Báez.

Fue así cómo entró en escena Austral Construcciones, Báez la usó “para que Gotti siga operando (era la única que tenía capacidad de contratación y estructura técnica), para poder seguir cobrando certificados de obras que estaban a nombre de Gotti no de Austral. Así se cobraban los certificados de obra que llegaban al sur”, indicó el financista. El dato es que para entonces, por orden de Kirchner, Lázaro ingresó “como una suerte de interventor a Gotti”.

Lázaro Báez se quedó con Gotti. En mayo de 2003 activa Austral para competir, pero el primer tiempo utilizó la otra firma para licitar a través de Unidades Transitorias de Empresas (UTE) porque ACSA no contaba con estructura real aún. Esto cambió en 2007 cuando comenzó a ganar contratos financiados por el Estado de forma individual.

Ese mismo año le entregó al matrimonio Kirchner un complejo de diez unidades que construyó Austral Construcciones. La obra le costó más de 710.000 pesos de entonces, vendió su parte a menos de 300.000 pesos a los ex presidentes. Fue el primero de más de veinte acuerdos comerciales que celebraron. Nada dijo Cristina Kirchner al respecto.

La vicepresidenta fundó su defensa en los circuitos administrativos de las partidas presupuestarias, que incluían los fondos destinados a obra pública vial. Bajo ese argumento, como ya había expresado su abogado Carlos Beraldi se señaló: “Cómo se puede calificar ilícito algo que fue legal y constitucional”.

Lo que enfatizó la fiscalía fue que los fondos destinados a obra pública vial en la provincia de Santa Cruz, fueron “direccionados de manera irregular” a favor de un mismo grupo económico que vio la luz en mayo de 2003. 

El esquema de privilegios que denunció la justicia, se expresó en “la modificación de plazos de obra”. Beraldi planteó que esto “era normal para todos los empresarios del rubro”. Los investigadores señalaron que esos plazos extendidos “se otorgaron sin justificación y garantizaron un flujo de fondos constante”. Hay rutas licitadas hace quince años en Santa Cruz, que nunca se terminaron. Hubo más: 24 contratos quedaron abandonados y fueron rescindidos por la gobernadora Alicia Kirchner en abril de 2016 por diversos incumplimientos. 

Durante la defensa de Cristina Kirchner no se hizo alusión a ninguna de las 51 licitaciones que incluyó ofertas en las que compitieron sólo tres empresas de Báez. Beraldi dijo que entre la vice y esos contratos había una distancia enorme. No había esa distancia en los múltiples acuerdos que firmó con la compañía.  

Austral Construcciones fue utilizada para celebrar acuerdos millonarios que le garantizaron entre 2009 y 2015 ingresos por 40 millones de pesos a la ex Presidenta. Durante ese período el único cliente de la compañía fue el Estado nacional. “Uno alquilaba y el otro pagaba”, así lo simplificó el abogado de Cristina Kirchner.

Los fondos ingresaron en concepto de contratos de locación por los hoteles Alto Calafate (Hotesur SA), Las Dunas (que perteneció a Báez y se lo vendió a los Kirchner en 2009 por U$S 700.000) y La Aldea de El Chaltén, por $ 27.592.110 hasta junio de 2013. Hasta finales de 2015 garantizó también $ 12,3 millones a través de los contratos de alquiler con Los Sauces, la inmobiliaria familiar. Todos esos fondos eran abonados gracias a los fondos de Austral Construcciones cuyo único ingreso era la obra pública nacional.

Cristina Kirchner declaró ante la Oficina Anticorrupción antes de dejar la Casa Rosada un patrimonio de $ 77 millones. La justicia sostuvo que el 50% de esos ingresos “fueron garantizados por los negocios con Báez” que en “alquiler pagó $ 40 millones”. Sobre ese circuito de fondos no hubo ninguna alusión tampoco en las tres audiencias de alegato.

El incremento patrimonial fue mutuo. En 2017 la justicia le puso otro número a su fortuna: $ 3.058.871.300 (U$S 205 millones de entonces), sus bienes ascendían a 1.420 distribuidos en ocho provincias. 

En el juicio por la presunta corrupción en la obra pública se registraron dos números: su patrimonio se incrementó entre 2004 y 2015 en un 12.127 %, y el de Austral Construcciones un 45.313%. Sobre esas cifras no hubo ninguna referencia. La fiscalía habló de una “confusión patrimonial” que una fortuna “no puede explicarse sin la obra”.

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