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Por qué Argentina, 1985, con Ricardo Darín, puede llevarse un premio de Venecia

Tras la proyección en la Sala Grande este sábado 3 de septiembre, y en el horario central, viendo la respuesta del público y de los medios especializados no es descabellado pensar que el sábado 10 se escuche nombrar a Argentina, 1985, de Santiago Mitre, que protagonizan Ricardo Darín y Peter Lanzani, en uno de los ocho premios que otorga el Jurado.

Obviamente el más importante es el León de Oro a la mejor película, un logro que ninguna argentina obtuvo hasta el momento. Pablo Trapero fue mejor director en 2015 por El Clan, Oscar Martínez se llevó la Copa Volpi al mejor intérprete masculino por El ciudadano ilustre un año más tarde.

Y hay que ir hacia atrás, hasta 1985, cuando Pino Solanas ganó el Premio Especial del Jurado por Tangos, el Exilio de Gardel para encontrar un lugar entre los Leones (Gerardo Gandini se llevó la Osella de Oro a la mejor música por La nube, también de Solanas, en 1998).

Alejandra Flechner, Ricardo Darín, Santiago Mitre y Peter Lanzani, la plana mayor de la película, en Venecia. Foto EFE

Bueno, los premios decíamos son 8. Del León de Oro para abajo, se consideran el Gran Premio, el León de Plata a la dirección, las Copas Volpi a mejor actriz y actor protagónico, guion, el Especial del Jurado y el Marcello Mastroianni al mejor intérprete joven.

A la chauvinista pregunta de ¿puede ganar el primer León de Oro para la Argentina? se la puede responder con un sí esperanzado. Pero tanto en Venecia ahora como en Cannes en mayo, en este 2022 no parece haber muchos propuestas arriesgadas. Y tanto en la Costa Azul como aquí, frente al Mar Adriático, todo depende del Jurado, cuyos miembros cambian año a año.

Ricardo Darín además de intérprete (es el fiscal Strassera) es productor de la película. Estrena el 29 de septiembre en cines. Foto AFP

Darín, en boca de todos

La actuación de Darín es elogiada por todos, incluidos los medios internacionales, como publicamos ayer. Y si se quiere reconocer o destacar a la película, quedan los premios ya mencionados: el León de Oro, el Especial del Jurado, el del Jurado a secas, la dirección y el guion. En todos estos casos recaería en buena manera en Santiago Mitre, ya que produjo, dirigió el filme y coescribió el guion con Mariano Llinás.

Pulgar para arriba para Darín. El Jurado entrega 8 premios. Foto AFP

Lo que me gusta llamar el aplausómetro -la cantidad de minutos con que se despide a una película tras su proyección en la Gala en la Sala Grande- suele ser utilizado por muchos medios internacionales, como Variety, para posicionar a un filme.

Va un ejemplo. Hace cuatro días, tituló “Tár de Cate Blanchett gana una ovación de pie de 6 minutos en Venecia, generando rumores instantáneos sobre los Oscar”.

Cate Blanchett es por ahora casi una fija por su actuación en “Tár”. Se llevaría su segunda Copa Volpi. Foto EFE

Argentina, 1985 tuvo una ovación de 9 minutos, todo lo que duran los créditos finales, algo que no alcanzó ninguna otra en esta edición hasta el momento. El Chino Darín, mientras caminábamos hacia el Hotel Excelsior tras la proyección, me comentaba riéndose: “Para la próxima, si venimos a Venecia, hacemos unos créditos finales más largos”.

Hay que hacer una aclaración: en Venecia hasta el bodrio más grande se lleva un aplauso. Los italianos son así, es como una forma de agradecer que hayan presentado la película, aunque no les gustara.

Multicolor. Mark Rylance, Taylor Russell, el director Luca Guadagnino, Timotheé Chalamet y Chloe Sevigny, de “Bones and All”. Foto AFP

Nada de abucheos

Y algo ha cambiado con la prensa, porque en las proyecciones previas a las Galas, si algo disgustaba, se la abucheaba feo. Fuerte. Y ahora, hasta el momento, no se escuchó ningún ¡Buuuuuuh!.

En el Lido, un recuento de la crítica local de la revista Clak tras casi proyectada la mitad de la competencia por el León de Oro, coloca al filme de Santiago Mitre como el segundo favorito. Sobre 5 estrellas posibles, tiene 3,4. Le gana Bones and All -3,9-, una historia que combina amor y canibalismo, del palermitano Luca Guadagnino, pero que lo rodó en los Estados Unidos, con Timothée Chalamet.

Ojo: la artista Nan Goldin y Laura Poitras, la directora del documental “All The Beauty and the Bloodshed”. Foto AP

Solamente otras dos producciones tienen al menos 3 estrellas: son Athena -con 3.2-, el drama de Romain Gavras, que transcurre prácticamente toda en esa comunidad parisina, donde la violencia por la muerte de un preadolescente presumiblemente por la policía desencadena más muertes y represión, y el documental All the Beauty and the Bloodshed, sobre la artista Nan Goldin y también acerca de su lucha contra la familia Sackler, dinastía farmacéutica que causó más de 400.000 muertos en una epidemia de opioides.

Ojo con el documental.

La reacción del público, no solamente de la prensa acreditada y de la gente de la industria del cine (entiéndase productores, más que nada) fue positiva con Argentina,1985. Se rieron en los momentos en los que podría reírse, y mantuvieron un silencio sepulcral cuando el fiscal Strassera lee su alegato final.

Los fiscales Moreno Ocampo (Lanzani) y Strassera (Darín), mucho antes del Juicio a las Juntas. Foto Digicine

Y aplaudieron en más de una oportunidad durante la proyección -una vez, y tratando de evitar un spoiler, estallaron en aplausos tapando así un efecto de sonido/sordina buscado por el director-. Pero fue una clara muestra de aprobación de lo que se veía en la pantalla de la Sala Grande.

Había, claro, argentinos. No solo porque en la platea se vio una bandera de nuestro país. Tras las menciones de Domingos para la juventud, u otras, por ejemplo, se escuchaban risas desde la izquierda y desde la derecha de la platea.

Pero la ovación que coronó el final de la proyección, y que se mantuvo alta hasta que terminaron los créditos de la película, marcando hasta el momento el récord del que hablábamos al inicio, también dan un indicio.

En qué medida que Julianne Moore, presidenta del Jurado, no haya estado presente en la Sala Grande y se haya perdido en primera persona ver y escuchar la reacción del público, tal vez no tenga ninguna implicancia sobre su juicio acerca de la película. La vio en una de las funciones matinales, para la prensa y la industria, cuando la mayoría de las películas en competencia las vio con público, con los aplausos, en la Sala Grande.

Como ya dijimos, también, los miembros del Jurado no pueden tener contacto con la prensa. Así que no quieran saber, no le pregunten a nadie qué le pareció a nuestro compatriota Mariano Cohn Argentina, 1985. Silenzio stampa.

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