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A pesar del cambio de rumbo, el pesimismo se mantiene entre los empresarios

Si bien el cambio de clima político que generó el desembarco libertario en el Gobierno trajo optimismo al sector empresario, la mayoría de los principales ejecutivos de la Argentina advierte que sus empresas no tendrán posibilidad de crecimiento durantel 2024.

La afirmación tiene sentido si se consideran ciertos aspectos de la macroeconomía que se sintieron en los años anteriores y que, por efecto arrastre, seguramente estarán presentes durante este año más allá del cambio que el presidente Javier Milei pretende implementar para pasar de una economía híper regulada a la libertad de mercado total.

En 2023, también hubo factores externos que jugaron en contra de la evolución de la economía como los efectos de la invasión de Rusia a Ucrania y la disparada de la inflación a nivel global, temas que sumados a los problemas locales hace que los CEOs argentinos enfrenten un escenario de incertidumbre y vientos de cambio que condicionan su hoja de ruta.

La mayoría cree que debe balancear los desafíos de una coyuntura local con las demandas de transformación de mediano y largo plazo en las que ya están inmersos. Una agenda de dos velocidades que les exigirá una cuota extra de habilidad y foco a lo largo de 2024.

Por lo menos, así surge de una encuesta global realizada por PwC entre empresarios locales, de los cuales el 61% pertenece al sector privado y el 39% son sociedades abiertas. En tanto, la apertura por industrias fue la siguiente: Retail y Consumo Masivo (25%), Energía (14%), Servicios Financieros y Seguros (14%), Tecnología, Información, Comunicación, Entretenimiento y Medios (TICE) (14%), Farmacéutica (10%), Automotriz (7%) y otros (16%).

El trabajo señala que «si reinventarse es el imperativo que guía hoy a las empresas en todos los sectores en el mundo, en el caso argentino, ese mandato adquiere un significado especial con características propias. No solo por las delicadas limitaciones que la situación económica impone a las compañías sino también por la velocidad que el cambio tecnológico está adoptando en estos momentos, con la irrupción de la Inteligencia Artificial generativa (IA) como principal elemento disruptivo».

En el capítulo local de la Encuesta Global de CEO, queda en evidencia que la crisis que enfrenta la Argentina concentra la atención inmediata de los ejecutivos, quienes prevén una caída de la economía para este año y una alta exposición de sus compañías a la volatilidad producto del incremento inflacionario.

a crisis que enfrenta la Argentina concentra la atención inmediata de los ejecutivos, quienes prevén una caída de la economía para este año y una alta exposición de sus compañías a la volatilidad producto del incremento inflacionario.

Los ejecutivos prevén una caída de la economía y una alta exposición de sus compañías a la volatilidad por el incremento inflacionario.

De todas formas, esa urgencia coyuntural no pone en segundo plano las acciones tendientes a consolidar la viabilidad de largo plazo de las empresas en una era de cambios acelerados.

Al respecto, surge el papel que tuvo y tendrá la tecnología en la forma en la que generan valor, por lo que los hombres de negocios argentinos se preparan para un entorno de mayor competencia e innovación en los próximos años empujado por la Inteligencia Artificial (que mereció un capítulo específico en la encuesta sobre sus perspectivas).

Oportunidades y amenazas

En contraste con la perspectiva global, en el caso de la Argentina, las respuestas de los CEO denotan la influencia del entorno local y sus fuertes condicionamientos.

Frente a la pregunta de cómo cree que evolucionará el Producto Bruto Interno (PBI) en los próximos 12 meses, más de la mitad (el 56%) se prepara para un escenario de caída de la economía en 2024. Y, dentro de ese grupo, dos de cada 10 (un 19%) respondieron que la actividad declinará significativamente.

El pesimismo del entorno local se contrapone con el panorama que ofrecen los países vecinos como Brasil y Uruguay, donde el 55% y el 61% de los CEO, respectivamente, prevé crecimiento.

En el caso local, la respuesta pesimista está influenciada por el aumento de la inflación que es uno de los desafíos macroeconómicos de primer orden en la coyuntura y figura al tope de las preocupaciones de los ejecutivos. Al respecto, un 39% de los encuestados prevé que los precios de los productos y servicios de su compañía crecerán fuertemente este año (más de 25%) y un 7% aguarda un aumento moderado, dando a entender que son mayoría (63%) los que esperan más inflación este año que en 2023.

Empleo en la mira

En el aspecto laboral, un 39% proyecta que la dotación de su compañía crecerá a pesar de estas condiciones y otro 18% imagina una reducción, mientras que, en el caso del alza de precios, claramente, se hace sentir en la pregunta sobre cuál es el grado de exposición de las compañías ante la inflación y la caída de la moneda local.

Para el 28% de los CEO, sus empresas están extremadamente expuestas, en tanto que un 33% respondió que se encuentran «altamente expuestas»; 25% cree que sus compañías estarán moderadamente expuestas, lo cual indica un resumen que muestra que seis de cada 10 ejecutivos (61%) alerta que las organizaciones que dirigen se verán entre alta y extremadamente expuestas a los efectos de la inflación.

Nuevamente, en este ítem el contraste con lo que ocurre en la región y en el mundo es muy grande si se tiene en cuenta que, a nivel regional, solo tres de cada 10 CEOs creen que su empresa estará expuesta a los efectos de la inflación este año, mientras que a escala global, el porcentaje es del 24%.

En el aspecto laboral, un 39% proyecta que la dotación de su compañía crecerá a pesar de estas condiciones

En lo laboral, un 39% proyecta que la dotación de su compañía crecerá a pesar de las condiciones negativas de la economía.

En la misma dirección se ubica la exposición a la volatilidad económica en los próximos 12 meses, ya que, un 53% de los ejecutivos advierte que la actividad de sus compañías resultará afectada por el contexto, mostrando que ambos escenarios implican que la situación económica que atravesará la Argentina puede causar un impacto en los resultados financieros de las empresas.

Riesgos informáticos

Más lejos de los riesgos inflacionarios y de la atmósfera económica general, los CEO argentinos también evaluaron otras amenazas a las que se enfrentan las organizaciones que dirigen. Tal como mostraron los resultados globales, para los ejecutivos locales el riesgo informático y de ciberataques figuran en tercer lugar en orden de importancia, con un 26% de las respuestas entre quienes se ven alta y extremadamente expuestos.

En cambio, los conflictos geopolíticos son percibidos como un riesgo menor en comparación con la media global: solo un 12% catalogaron de alta y extrema exposición esa posibilidad (versus un 18% en el mundo). El riesgo del cambio climático se llevó el mismo porcentaje.

La preocupación por el impacto de la desigualdad social (ingresos, género), en tanto, ocupa un lugar más relevante en el ecosistema de negocios argentino si se tiene en cuenta que para el 21% de los encuestados, sus empresas están entre alta y extremadamente expuestas a esas inequidades. Es un porcentaje que duplica la percepción de amenaza de la región (10%) y cuadruplica la global (5%).

Al momento de mencionar los países que resultan claves para su expectativa de crecimiento, Brasil, Estados Unidos, Chile y China, en ese orden, son los mercados más importantes para la actividad de las empresas locales. En el caso de Brasil fue mencionado por el 46% de los encuestados, Estados Unidos, por el 33%, Chile, por el 23% y China, por el 22%.

En sentido inverso, la Argentina como mercado externo en el que espera crecer este año fue mencionado por el 15% de los CEO brasileños y por el 42% de los uruguayos.

Para los latinoamericanos en general, el país recogió un 8% de menciones, mostrando que la Argentina no es un mercado atractivo ni fundamental para las empresas extranjeras, o por lo menos, para las de la región. Como punto de referencia, en el caso de Brasil, la Argentina ocupa el mismo lugar que México (15%) en las expectativas de crecimiento de las empresas del país vecino.

 solamente el 18% de los CEOs argentinos dijo estar confiado o extremadamente confiado en que los ingresos de sus empresas crecerán en los próximos 12 meses,

Sólo el 18% de los CEOs locales cree que los ingresos de sus empresas crecerán en los próximos 12 meses.

Viabilidad a largo plazo

De hecho, el contexto local se proyecta sobre las expectativas de los ejecutivos respecto de la evolución de la facturación de sus compañías durante 2024. Como referencia, la encuesta de PwC marca que solamente el 18% de los CEOs argentinos dijo estar confiado o extremadamente confiado en que los ingresos de sus empresas crecerán en los próximos 12 meses, una perspectiva que confronta con la de Brasil (donde el 52% de los CEO prevé un aumento de la facturación) y Uruguay (un 32% proyecta mayores ingresos).

También dentro del terreno de las amenazas, el 58% de los CEO argentinos dice que si su compañía sigue por el mismo camino el negocio es económicamente viable por más de 10 años, pero un 32% asigna a esa fecha menos de una década.

«Es una evaluación que está en línea con la media regional, y que resulta mucho más optimista que la global (donde un 45% de los CEO cree que su negocio no es viable por más de 10 años si continúa por la misma senda)», agrega el informe de PwC.

En cuanto a la mirada de los CEO argentinos respecto de la evolución de la facturación, también es más pesimista frente al panorama global (un 37% de los ejecutivos confía en que su compañía generará mayores ingresos) y a la media regional (40% de los latinoamericanos opina en ese sentido).

En un escenario más largo, es decir, en los próximos tres años, la mirada es diferente, ya que el 53% de los empresarios locales confía en que los ingresos de sus compañías crecerán. Para los autores del reporte, en esta opinión, la expectativa está en línea con la proyección regional y supera, incluso, a la media global, donde el 49% de los CEO se mostró seguro de que la facturación subirá.

Reinventar el negocio

En otro plano fuera de las urgencias que plantea la coyuntura y las amenazas más próximas, las empresas continúan con sus estrategias de mediano y largo plazo con vistas a transformar su actividad y adaptarse a los cambios.

En la Encuesta de 2023 ya se advertía que los CEO habían puesto en marcha iniciativas para encarar la reinvención del negocio -como diversificar productos y servicios y buscar proveedores alternativos- mientras hacían equilibrio con las restricciones inmediatas de una economía doméstica que hoy luce mucho más frágil. De hecho, las expectativas respecto del impacto de la inflación y de la volatilidad económica en los números de las compañías empeoraron entre 2023 y 2024.

Los cambios en las preferencias de los consumidores moldearán las estrategias para generar valor.

Al repasar los factores que más impactaron en los últimos cinco años en la forma en la que las compañías crean y capturan valor, el documento de PwC entiende que el desarrollo de nuevos productos y servicios, con el 53% de las respuestas que le asignaron una muy larga medida, figura en los primeros lugares en importancia entre las estrategias desplegadas por los CEO argentinos para reinventar el negocio. Su preponderancia es superior a otras acciones adoptadas, como las nuevas alianzas (33%) o los nuevos modelos de precios (23%).

Los CEO también cerraron o vendieron divisiones de negocios (19%) como estrategia para capturar valor, concretaron adquisiciones (18%) y cambiaron de un proveedor global a uno regional (14%). Pero, la estrategia que se ubicó al tope, levemente por encima del desarrollo de nuevos productos y servicios en los últimos cinco años fue la adopción de nuevas tecnologías.

En este caso, el 56% de los CEOs argentinos le asignó una importancia muy alta en el proceso de capturar y generar valor, con el desarrollo de tecnología propia in house (51%) casi a la par.

En esta misma línea, los ejecutivos argentinos admiten que el cambio tecnológico (56% le otorgó entre una larga y muy larga medida) se transformó en el principal driver que modificó la manera de generar valor en los cinco años que pasaron. Casi en el mismo nivel se ubicaron luego las regulaciones gubernamentales (54%) y los cambios en las preferencias de los consumidores (mencionados por el 53% de los encuestados como de importancia alta).

Cambios futuros

Otros factores relevantes que influyeron en la actividad de las organizaciones son la inestabilidad en la cadena de proveedores (recogió un 35% de menciones), las acciones propias de la competencia (25%) y el cambio climático (23%).

En el caso de las perspectivas para los próximos años, prevén un entorno de mayores regulaciones en el nivel local (65%), pero cabe reiterar que las respuestas fueron previas a que se conociera el resultado de las elecciones presidenciales y las primeras medidas del nuevo Gobierno. El cambio tecnológico, asimismo, ganará más importancia en la carrera por generar valor al decir de un 70% de los ejecutivos que le otorgó una importancia alta como determinante de la generación de ingresos.

Las modificaciones en las preferencias de los consumidores será otro driver que moldeará las estrategias para generar valor, con un 67% de peso según se infiere de las respuestas de los CEOs. Luego incidirán la inestabilidad de la cadena de proveedores (con un 39% que le asignó una importancia alta); las acciones de la competencia (37%) y el cambio climático (30%).

los ejecutivos argentinos, el tiempo usado en procesos internos es superior al que reflejan en la mayoría de los ítems sus pares de Brasil y Uruguay.

El tiempo usado en procesos internos de los ejecutivos argentinos es superior al que reflejan sus pares de Brasil y Uruguay.

Barreras que retrasan

De la encuesta surge también que los ejecutivos enfrentan barreras que inhiben la posibilidad de efectuar transformaciones más rápidas para capturar valor en el contexto actual, teniendo en cuenta que el principal obstáculo que encuentran hoy a una estrategia de crecimiento más rápido, es el entorno regulatorio (un 58% lo ubicó en primer lugar), seguido de una inestabilidad en la cadena de suministro (30%) y los recursos financieros limitados (28%).

No son las únicas barreras que enfrentan los ejecutivos. También advierten desafíos en la infraestructura (21%) y lidian con prioridades competitivas operativas que limitan o retrasan la posibilidad de cambiar.

En cambio, la burocracia en los procesos internos (9%) no parece ser un limitante tan importante, lo mismo que la falta de apoyo del Board de la compañía y falta de respaldo interno de los stakeholders (11% cada una). Tampoco advierten que una falta de habilidades de los empleados (solo fue mencionada por el 7%) resulte un impedimento para una estrategia de crecimiento más rápido

Pero, sí se quejan de los tiempos dedicados a la burocracia interna y a los procesos administrativos que se constituyen en otra barrera a saltar por los máximos ejecutivos. Entre los ejecutivos argentinos, el tiempo usado en procesos internos es superior al que reflejan en la mayoría de los ítems sus pares de Brasil y Uruguay.

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