Con la nueva ley, las jubilaciones deberían subir un 12% en marzo

Foto: Cedoc

Pese a la suba del 5% anunciada para las jubilaciones en diciembre, la suspensión de la fórmula de movilidad representó un “ajuste” frente a la actualización previa, sobre todo para los jubilados y pensionados que están por arriba del haber mínimo. Con cambio de fórmula se prevé que, si no se cumple la inflación proyectada en el Presupuesto 2021, del 29%, las jubilaciones volverán a perder.

El Presupuesto 2021 contempla un aumento del 31% para las partidas de gasto en seguridad social, “lo que asume un aumento de 16% para los haberes jubilatorios durante el año próximo” estimaron los economistas de LCG.

La nueva fórmula tendrá en cuenta la recaudación tributaria, y la evolución de los salarios pero vinculado a los recursos de Anses. Según el escenario realizado por los economistas, el aumento de marzo “sería del 12,1% y el de septiembre se ubicaría entre 12,3% y 14,9%, dependiendo de los recursos de Anses”. Por arriba de lo estimado en el Presupuesto.  

“Los aumentos por movilidad para 2021 están prácticamente jugados”, sostiene LCG. Lejos del 29% estimado por el Gobierno, prevén una inflación del 55% para el 2021. “Al final del año próximo las jubilaciones y pensiones volverían a arrastrar una caída en términos reales que rozaría 20%”.

Poder de compra. En 2020, el 76% de los beneficiarios de la mínima -que llega ahora a $ 19 mil- logrará con el último aumento ‘empatar’ a la inflación en líneas generales, mientras que los haberes que están por arriba de la base, en promedio, perdieron 6 puntos contra la inflación.

Según la titular de la Anses, Fernanda Raverta, se buscó proteger la capacidad de compra de los jubilados. “El incremento fue de 35,3% en lo que va del año y en cada uno de los aumentos logramos que más del 70% de ellos le ganaran a la inflación”, planteó la funcionaria.

“La fórmula previa habría arrojado una suba similar (4,5%), a partir del efecto que tuvo el desplome de la actividad en el segundo trimestre sobre la inflación y los salarios, los cuales computaban a razón de 70%/30% respectivamente”, remarcaron los economistas de LCG.

Con la suba del 5% ofrecida en diciembre, el haber mínimo tendrá un aumento de $ 900, llegando a $ 19.050 mensuales. Frente a la Ley de Movilidad suspendida este año, “el haber medio sufrirá un recorte de casi $ 2.400 (8%).  Pero esto esconde un ajuste del 5% ($ 935) para los haberes mínimos y superior al 10% ($ 5.150 promedio) para el resto”, agregaron desde la consultora. “De haberse sostenido la movilidad previa, todos los haberes habrían recuperado poder adquisitivo: 42% de aumento interanual contra 36% de inflación estimada, lo que equivale a un incremento real del 4,4% acumulado a diciembre”.

La suspensión de la movilidad a cambio de aumentos discrecionales, “representó un ahorro fiscal de $ 137 mil millones, equivalentes a 0,51% del PBI. El ahorro resulta menor cuando se computan los bonos ofrecidos en diciembre y enero por $ 5 mil millones que intentaban ser una ayuda para la dura situación heredada, pero que en el fondo trataban de moderar los reclamos por la suspensión de la ley. El ahorro neto se reduce a casi $ 115 mil millones, 0,43% del PBI”, según detalló LCG.

La “nueva” fórmula podrá dejar un ahorro de $ 80 mil millones (0,2% del PBI) el próximo año respecto a la movilidad de 2018.

Raverta, en tanto, consideró que la movilidad propuesta estará más vinculada a las subas que rigieron entre 2008 y 2017, cuando “se recuperaron 26 puntos en el poder de compra con la fórmula que estaba vigente”. La titular de Anses sostuvo que entre 2017 y 2019, “cuando tuvo en sus indicadores la inflación los jubilados perdieron 20 puntos”.

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