Lipovetzky, el rebelde de Cambiemos: “Vamos a tener un presidente a favor de legalizar el aborto”Política 

Lipovetzky, el rebelde de Cambiemos: “Vamos a tener un presidente a favor de legalizar el aborto”

Daniel Lipovetzky tiene unas 15 corbatas verdes que suele usar para marcar, sin sutilezas ni medias tintas, su posición en favor de la legalización del aborto. La que más aprecia es una con diversas tonalidades que le obsequió la diputada Victoria Donda el día que comenzó a debatirse el proyecto de Interrupción Voluntaria del Embarazo en 2018, que lo tuvo a él como conductor del debate. “Para mí es un símbolo de lucha y lo tomé del pañuelo”, le dice a BigBang en su despacho de la Cámara de Diputados, donde se prepara para la mudanza: a partir del 10 de diciembre, y siempre y cuando no encuentre otro destino, asumirá como legislador bonaerense de Juntos por el Cambio.

Esta semana, Lipoveztky quedó en el ojo de la tormenta dentro de Cambiemos por su postura respecto a la situación de Bolivia: “Si mueve la cola y ladra es un perro. Si las fuerzas armadas ‘recomiendan’ (léase obligan o exigen) la renuncia de un presidente elegido democráticamente eso es un golpe de Estado”, escribió por Twitter minutos después de que se conociera la renuncia de Evo Morales el domingo pasado. Días después, acompañaría el proyecto del Frente de Todos para repudiar el golpe, mientras que la postura del Gobierno fue hablar de “inestabilidad” pero no de golpe de Estado. No fue el único episodio que despertó críticas al interior del bloque oficialista: felicitó en público a Alberto Fernández y se encontró con él en Tucumán dos días después de las elecciones presidenciales, lo que avivó rumores sobre su futuro político.

De origen peronista – fue asesor de Antonio Cafiero casi una década – afirma que sus posturas le trajeron dificultades dentro del bloque, se describe como un “equilibrista” dentro de Cambiemos y niega que haya existido un ofrecimiento para formar parte del gobierno de Alberto. En diálogo con BigBang, relata una divertida coincidencia con Cristina Kirchner y se entusiasma con la posibilidad de que en 2020 haya aborto legal, seguro y gratuito: “Vamos a tener un presidente que tiene una posición clara a favor, eso me genera muchas expectativas”.

-Hay una foto histórica del día en que se aprobó la legalización del aborto en Diputados, donde estás con legisladoras de otros bloques como Victoria Donda, Mayra Mendoza, Brenda Austin, que piensan muy distinto entre sí. ¿Es imposible pensar que esa unidad pueda repetirse ante otros debates?

-Se pueden repetir, yo estoy convencido de que una de las tareas de la política es tratar de buscar los acuerdos, puntos en común para las luchas, que tienen garantía de éxito si lográs sumar de diversos lugares. Yo lo aprendí de Antonio Cafiero, que era un hombre que valoraba mucho la construcción de la política incluso desde el apoyo a ideas de otros espacios políticos. El mejor ejemplo fue el intento de golpe de Estado carapintada cuando estuvo codo a codo con Alfonsín defendiendo la democracia. Hoy es más difícil que en aquella época, porque la grieta le hizo mucho mal a la construcción de consensos a pesar de las diferencias. Algunos me critican y yo estoy orgulloso de esa foto.

-¿Tu posición sobre el aborto legal, pero también recientemente con tu expresión sobre el golpe en Bolivia, te trajeron muchos problemas?

-Sí, generó situaciones internas, fue difícil. Ahora con lo de Bolivia ocurrió lo mismo. Cuando uno está convencido de sus ideas no hay especulación que valga. La madrugada en la que se aprobó el aborto legal en diputados un asesor me dijo ‘¿vos sabés que esto te va a traer consecuencias?’. Lo mismo ahora con el golpe de Estado en Bolivia, no se puede especular cuando se trata de defender la democracia. Esa posición la reconoce la gente, a pesar de que en la interna genere complicaciones.

-Mencionaste a Cafiero, vos trabajaste con él en la década de 1990…

-Sí, trabajé desde 1994 hasta 2003, antes había militado para el cafierismo.

-¿Y te definías como peronista?

-Sí, por supuesto, era peronista. Los que estaban con Menem eran menemistas. Cafiero resaltaba claramente el valor del peronismo por sobre el crecimiento del menemismo.

En estos últimos dos años Macri se cerró muchísimo”.

-Tenés un padre fundador del Partido Comunista Revolucionario y vos trabajaste con Cafiero. ¿En qué momento terminás desencantado con el peronismo para terminar siendo una figura dentro del PRO?

-Mi vínculo con el peronismo tiene que ver con mi viejo, que a pesar de ser de izquierda, comunista, su partido siempre tuvo una posición de mucha alianza con el peronismo. Nunca mamé la izquierda gorila, que la historia argentina lo marca claramente. Cuando me tocó elegir mi identificación política y partidaria no dudé en que fuera dentro del peronismo, que era el partido que impulsaba políticas cerca de los trabajadores y con el objetivo de la Justicia social. Cuando me tocó trabajar con Antonio fue como llegar a la cumbre de lo que imaginaba, aprendí mucho, lo absorbí mucho, yo viajaba con él.

-¿Por qué te sedujo más la figura de Mauricio Macri, un líder ligado al mundo empresarial, a la patria contratista y a Boca, que un dirigente del peronismo tradicional como Néstor Kirchner?

-Fue la crisis del 2001, que en definitiva fue el quiebre en político. Si bien el principal responsable fue De la Rúa, creo que el menemismo tuvo una responsabilidad: la convertibilidad fue originada en el gobierno de Menem, en 1999 había más de un 20 por ciento de desempleo. Cuando viene la crisis yo ya quería pensar en otras opciones. Ahí apareció Mauricio, que estaba armando su espacio Compromiso para el Cambio, donde buscaba algo más amplio, sumando a personas de la sociedad civil, del peronismo y del radicalismo, con una posición de centro. Me pareció una buena opción pensando en que había una crisis de los partidos tradicionales. Macri no me pidió currículum para darme un lugar.

-Y después Macri se cerró.

-Sí, sobre todo en estos últimos dos años se cerró muchísimo.

Creo que soy un equilibrista dentro de Cambiemos”.

-¿Se cerró y se fue a la derecha o sólo se cerró?

-Al gobierno lo dividiría en dos: en los primeros dos años tomó medidas más de centro, algunas podés calificarlas de derecha, pero planteó la reparación histórica de los jubilados que me pareció muy importante, también tomó medidas como la devolución del IVA, tuvo una política social expansiva, amplió la Asignación Universal para monotributistas, cosas que fueron buenas. Después de las elecciones legislativas empezó un proceso de mayor cerrazón en la toma de decisiones y eso generó un endurecimiento de ciertas políticas.

-¿Te considerás un equilibrista dentro de Cambiemos?

-Sí, creo que sí. El equilibrio tiene que ver con tratar de ir tomando los temas que el Gobierno le interesaba impulsar y llevarlos al equilibrio. Lo que yo rescato de estos cuatro años fue no haber tenido una mayoría, que es un problema para cualquier gobierno pero a la vez es mejor para los argentinos, porque nunca las leyes con visión única son tan buenas como las que reciben diferentes visiones, incluso de nosotros mismos. Durante el kirchnerismo el Ejecutivo mandaba el proyecto y acá había que votarlo casi a libro cerrado, porque contaba con los votos y aplicaba disciplina partidaria.

-Impulsaste el debate por la legalización del aborto, también la declaración del golpe de Estado en Bolivia, y ley de alquileres. ¿Sos un equilibrista o una oveja negra?

-No… Equilibrista. Todo espacio debe ser amplio y tener diferentes visiones. Si eso se pierde, empieza la debacle política. Si se quiere ser exitoso se debe ser diverso, cuando te empezás a cerrar perdés la posibilidad de tener éxitos electorales.

-Cuando se debatió la reforma previsional a fines de 2017 vos planteaste que “los jubilados no van a perder y se les está dando previsibilidad de que tendrán un aumento por encima de la inflación”, lo que finalmente no ocurrió. ¿Hoy qué balance hacés de esa ley?

-Tampoco hubiera ocurrido con el sistema anterior, no hubieran ganado por encima de la inflación. Ninguno de los sistemas era bueno. El momento para hacer la evaluación, lo dije en su momento, era fin de 2019. La evaluación no va a ser buena, pero con el sistema anterior tampoco lo sería. Este sistema es mejor en algunos aspectos, como la actualización trimestral, que en un contexto de alta inflación permite recuperar antes de los seis meses, como era antes. En el día a día tener los haberes congelados con inflación de 50 por ciento por seis meses o actualizar cada tres es un cambio importante. El resultado va a marcar que con la nueva fórmula los haberes jubilatorios perdieron contra la inflación, como también perdían antes.

Si alguien piensa que soy un traidor se equivoca”.

-¿Hablas con Alberto Fernández?

-Tengo diálogo con él, lo conozco hace muchos años, cuando todavía era opositor, cuando dejó de ser jefe de Gabinete. Muchas veces no coincidíamos y debatíamos en programas de televisión. Varias veces, cuando salíamos de los canales nos quedábamos charlando.

Me tranquiliza ver que en el oficialismo hay gente con la dignidad democrática de la que otros carecen. https://t.co/ugrd97dyhE

— Alberto Fernández (@alferdez) November 11, 2019

-¿Conversaron después de las elecciones?

-Me lo crucé en Tucumán, intercambiamos unas palabras, charlamos un ratito. Lo felicité, como corresponde.

-Saludaste en público a Alberto, te mostraste con él en una provincia donde gobierna el peronismo, marcaste muy clara tu postura sobre el golpe de Estado en Bolivia. ¿Alguien dentro de tu espacio puede hablar de traición?

-Sí, por ahí se equivoca. La traición no es eso. El término traición en la política yo no lo comparto de ninguna manera. Yo puedo ir a la asunción de un gobernador como Juan Manzur, que es un amigo y a quien yo valoro. Y respecto a Alberto era lógico felicitarlo, porque fue a quien eligieron los argentinos.

Con Cristina Kirchner fuimos a la misma escuela primaria, en La Plata”.

-Se especuló mucho con la posibilidad de que puedas formar parte de su gobierno. ¿Es posible?

-No tuve ninguna propuesta, circuló un rumor y no es así. Yo estoy enfocado en asumir la banca el 10 de diciembre como diputado provincial.

-Naciste en Tolosa, la misma ciudad que Cristina Kirchner…

-Sí, tengo algo más en común que eso. Fuimos a la misma escuela, la N° 102, Dardo Rocha, en 7 y 32, en La Plata. Fue la escuela primaria, pública, pública.

-¿Qué pensás de Cristina como dirigente política, más allá de las diferencias?

-Sí, he tenido muchas diferencias con ella, por sus decisiones no por su rol como política, que nadie puede negar que tiene una trayectoria enorme y es muy hábil. Nadie gobierna 12 años sin hacer cosas bien, y quedó demostrado también en esta elección. El kirhcnerismo hizo cosas bien y cosas mal. Para que no se malentienda, porque ahora dicen que quiero ir al Frente de Todos, yo esto lo dije hace muchos años. Lo que más le critico es su estímulo profundo de la grieta, fue su gran error y la llevó a la derrota. La estrategia de ganar elecciones con la grieta fue un error del kirchnerismo y del macrismo. Otro de los grandes errores del gobierno de Cristina fue el Memorándum de entendimiento con Irán.

-¿Por qué consideraste que hubo un golpe de Estado en Bolivia?

-Porque quien detenta el poder de las armas hace una injerencia inaceptable e inválida hacia los poderes constitucionales, el presidente que es el comandante en jefe de las Fuerzas Armadas y quien ha sido elegido en una elección democrática. Eso fue lo que pasó cuando le pidió, exigió, sugirió o recomendó la renuncia a Evo Morales. Cuando alguien tiene el poder de las armas le ‘sugiere’ al presidente la renuncia está claro que hay un golpe de Estado.

-¿Qué va a pasar con la legalización del aborto?

Tengo mucha esperanzad e que sea ley en 2020, voy a lamentar no estar en el Congreso para trabajar para que eso se logre. La posición de Alberto Fernández ha sido muy clara, primero él habló a favor de la despenalización, pero en México fue muy claro al decir que el Estado debía garantizar el derecho de las mujeres a hacerse un aborto en condiciones de asepsia, eso ya es legalización. Hay una enorme posibilidad de que se convierta en ley. Es la primera vez que vamos a tener un presidente en Argentina que tenga una posición a favor de la legalización del aborto, una posición pública, eso me genera muchas expectativas positivas para que sea ley el año que viene.

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